Pensamiento Iberoamericano
Número 3

Rasgos característicos de la transición a la vida adulta de los jóvenes españoles en el marco comparado europeo

Almudena Moreno Mínguez

Universidad de Valladolid

Número de páginas: 5

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Resumen: Los estudios realizados parecen confirmar el hecho de que, en el contexto europeo, se observa cierta convergencia en los procesos de transición a la vida adulta de los jóvenes europeos. Este proceso ambivalente se caracteriza por la precarización de los empleos y el retraso de la adquisición de la independencia económica y familiar como resultado del denominado proceso globalizador e individualizador. Sin embargo, para el caso español se detecta la existencia de ciertos rasgos característicos del proceso de transición a la vida adulta que tienen que ver, por una parte, con la configuración del modelo de Estado de bienestar, y por tanto con las políticas ideadas en ese contexto y con el mercado laboral; y, por otra parte, con la cultura familiarista que sigue siendo un elemento distintivo de las estrategias adoptadas por los jóvenes españoles. La conjunción de todos estos factores explica algunos de los rasgos idiosincrásicos que definen el contradictorio proceso de transición a la vida adulta de los jóvenes españoles, caracterizado por la dependencia familiar y la precarización en un contexto de creciente individualización. En este artículo se analiza, desde una perspectiva comparada a nivel europeo, los principales determinantes que están caracterizando la adquisición de la autonomía económica y familiar de los jóvenes españoles. Con tal fin se profundizará en la situación económica y laboral de los jóvenes como elementos determinantes de este proceso. Paralelamente se vinculará la precariedad económica y laboral que experimentan los jóvenes en su periplo hacia la consecución de la autonomía con la incidencia que han tenido las políticas desarrolladas por el Estado del bienestar, y la importancia de la familia no sólo como agente proveedor de recursos a los jóvenes sino como espacio de socialización en una cultura familiarista de la dependencia. El objetivo último es, por tanto, dibujar un marco contextual interpretativo que nos permita delimitar las características que definen el proceso de adquisición de autonomía de los jóvenes españoles en un marco comparado europeo.

Palabras clave: transiciones juveniles, familiarismo, Estado de bienestar, individualismo

Abstract: Different studies seem to confirm that in the European context there is a certain degree of convergence of the processes of transition to adult life of young Europeans. The precarization of employment and the delay of economic and family independence, as a result of the so-called globalization and individualization processes, characterize this ambivalent process. However, in the case of Spain, the existence of certain characteristic traits of the transition process to adult life stands out. These characteristics are related to the development of the Welfare State, and as a result, to the policies developed in this context, to the labour market and to the familistic culture, a factor that is still very important for the strategies adopted by young Spanish people. The sum of all these factors explains some of the idiosyncrasies that define the contradictions of the transition process to adult life among young Spanish people, a process characterized by family dependence and precariousness in a context of growing individualization. This article analyzes the main factors that haracterize the acquisition of economic and family independence of young Spanish people from a comparative European perspective. With this in mind, we will study the economic and labour situation of young people as determining factors in this process. At the same time, we will link economic and labour precariousness undergone by young people during their journey towards independence to the incidence of policies developed by the Welfare State and the importance of family, not only as providers of resources for young people, but also as a place of socialization in the framework of the familistic culture of dependence. Therefore, the main objective is to draw a contextual and interpretational framework that will allow us to highlight those characteristics that define the process of acquisition of independence of young Spanish people in a comparative European context.

Keywords: youth transitions, familism, Welfare State, individualism

Resumo: Os estudos realizados parecem confirmar o fato de que, no contexto europeu, observa-se certa convergência nos processos de transição à vida adulta dos jovens europeus. Este processo ambivalente caracteriza-se pela precarizaçáo dos empregos e da demora na aquisição da independência econômica e familiar como resultado do processo de globalizador e individualizador. No entanto, para o caso espanhol detecta-se a existência de certos traços característicos do processo de transição àvida adulta que tem a ver, por uma parte, com a configuração do modelo do Estado de bem-estar, e portanto com as políticas idealizadas neste contexto e com o mercado de trabalho; e, por outra parte, com a cultura familiarista que continua sendo um elemento diferenciador das estratégias adotadas pelos jovens espanhóis. A conjunçáo de todos estes fatores explica alguns dos traços idiossincráticos que definem o contraditório processo de transição à vida adulta dos jovens espanhóis, caracterizado pela dependência familiar e a precarizaçáo em num contexto de crescente individualização. Neste artigo se analisa, desde uma perspectiva comparada a nível europeu, os principais determinantes que estão caracterizando a aquisição da autonomia econômica e familiar dos jovens espanhóis. Com este objetivo se aprofundará na situação econômica e laboral dos jovens como elementos determinantes deste processo. Paralelamente se vinculará a precariedade econômica e laboral que experimentam os jovens no seu périplo em direção a obtenção da autonomia com a incidência que háo tido as políticas desenvolvidas pelo Estado do bem-estar, e a importância da familia náo somente como agente proovedor de recursos aos jovens também como espaço de socialização numa cultura familiarista da dependência. O objetivo final é, portanto, desenhar um marco contextual interpretativo que permita delimitar as características que definem o processo de aquisição de autonomia dos jovens espanhóis num marco comparado europeu.

Palavras clave: transições juvenis, familiarismo, estado de bem-estar, individualismo

I. Los contextos de las transiciones a la vida adulta: principales enfoques teóricos

La transición a la vida adulta es el resultado de experiencias vitales según las cuales el joven adquiere la independencia económica, constituye la formación de un hogar independiente y, en muchos casos, inicia o consolida las relaciones de pareja. Este complejo proceso de adquisición de la independencia depende de múltiples factores entre los que se encuentran el contexto institucional, la situación del mercado laboral, del mercado de la vivienda y de la propia cultura familiar. El camino por el que transitan los jóvenes hacia la vida adulta es incierto, en muchos casos reversible (trayectorias "yo-yo") [1], precario y fundamentado en la cotidianidad del momento. Tal y como señala Machado Pais (2007: 32), incluso hasta resulta problemático referirse al concepto de "transición" a la vida adulta, ya que la transición implica cierto grado de linealidad, y el camino por el que transitan hoy los jóvenes se caracteriza por la reversibilidad y la discontinuidad. El concepto de frontera que marcaba la edad, en la actualidad ha perdido parte de su significado. Resulta más apropiado referirse al proceso de transición como una condición "entre dos fronteras" o un "estado liminar" (al margen).

En el análisis de este proceso convergen varias situaciones que definen los contextos en los que el joven gestiona su proceso de independencia: uno se refiere al contexto global en el que las condiciones socioeconómicas referidas a la incertidumbre del mercado laboral y a la economía globalizada dibujan la denominada "sociedad de riesgo" o "sociedad líquida", en la que el joven desarrolla su propia representación de la transición a la vida adulta. Por otro lado se encuentra el contexto institucional (denominado "welfare regime" o "transition regime"), en el cual se dirimen las políticas sociales destinadas a favorecer los procesos de autonomía de los jóvenes. En relación con el contexto institucional, la cultura (valores y normas adquiridos a través del proceso de socialización) incide de forma significativa en el proceso de independencia. El caso paradigmático lo ejemplifican España e Italia, donde la cultura "familiarista", entendida como una forma de solidaridad e independencia intergeneracional en contextos institucionales de limitada atención a las cuestiones familiares, la transición a la vida adulta se ha entendido como un proceso que se inicia y realiza en la familia. Finalmente nos encontramos con las condiciones estructurales que determinan al joven, tales como la condición de clase social, la pertenencia a una minoría étnica, etc.

No se podría entender adecuadamente la complejidad de este fenómeno y la diversidad de situaciones a las que se enfrenta el joven sin tener en cuenta todos estos factores contextuales. Cada vez adquiere más relevancia entre los investigadores la tesis del "individualismo" para explicar la multiplicidad de opciones que se le presentan al joven en un marco en el que las transiciones han dejado de ser exclusivamente lineales, basadas fundamentalmente en la transición de la educación al mercado laboral, ya que se presuponía que los jóvenes, tras ser formados en unas determinadas destrezas, eran capaces de asumir responsabilidades profesionales, familiares y sociales propias de los adultos (López Blasco, 2006b: 79). Ahora más bien se trata de transiciones en las que el joven decide cuando y cómo "conectarse" o "desconectarse" a la vida adulta en función de sus preferencias y de las posibilidades que le ofrece el entorno profesional y económico de riesgo en el que vive. Esto ha llevado a numerosos investigadores a referirse al retraso generalizado en el proceso de emancipación de los jóvenes europeos, cuando más bien se trata de procesos encubiertos de emancipación dentro de la familia, o simplemente de procesos "reversibles". Por tanto, el concepto de emancipación está siendo sustituido por el de "itinerarios vitales" para referirse a los fenómenos que definen las trayectorias de los jóvenes en un mundo globalizado y de riesgo (Comás, 2007).

Sin embargo, y a pesar de la tendencia convergente, resultado del proceso globalizador e individualizador que parece detectarse en las trayectorias seguidas por los jóvenes europeos, también se aprecian diferencias destacables en esas tendencias emancipadoras en función del contexto institucional, cultural y familiar en el que vive el joven.

Los conceptos de individualización y riesgo se han convertido en elementos centrales en la investigación sobre las transiciones de los jóvenes en Europa en los últimos años, y para ello se han desarrollado múltiples modelos causales basados en el análisis de los factores individuales y estructurales que explican la transición de los jóvenes a la vida adulta en los distintos países europeos (Billari, 2001). La mayoría de estos análisis se fundamentan en el hecho de que la denominada "modernidad tardía" ("late modernity") se caracteriza por el incremento de la individualización y la reflexividad. Estos términos son utilizados por Beck- Gernsheim (2002) y Bauman (2003) para referirse a la emergencia de las "elecciones personales" como una nueva forma de intimidad en la que los ciudadanos tienen mayor capacidad de reaccionar ante los determinantes estructurales que en el pasado, convirtiéndose en los protagonistas de su biografía personal y social. En este contexto emergente de las denominadas "biografías elegidas" ("choices biographies"), se entiende que los individuos toman sus propias decisiones y dirigen sus propias vidas más allá de los determinantes estructurales que definían en el pasado las biografías estándar tales como la clase social, el contexto institucional, el género o la etnicidad. Esta definición de la nueva modernidad abre las puertas a un nuevo concepto denominado "biografías auto-negociadas" ( "self-negotiated biographies") (Beck y Beck-Gernsheim, 2002; Cieslik y Pollock, 2002). En el análisis de las transiciones esto implica que, en un contexto en el que las estructuras sociales tienen cada vez menor relevancia, los jóvenes se ven forzados a tomar decisiones en un entorno de riesgo, lo que puede contribuir a aumentar el estrés y el bloqueo ante la toma de decisiones.

Este marco interpretativo hay que completarlo añadiendo que, si bien es cierto que los jóvenes dirigen y gestionan sus propias trayectorias vitales con mayor autonomía que en el pasado, sin embargo estas acciones siguen estando sujetas a determinantes institucionales, socioeconómicos y culturales que inciden en sus acciones, diferenciando claramente unas trayectorias de otras. A este respecto los análisis comparados que conjugan el concepto de "Estado de bienestar" ("welfare regime") con la idea de "curso vital" ("life-course") suponen una herramienta interpretativa de gran utilidad para explicar las diferencias observadas en las trayectorias de transición a la vida adulta de los jóvenes europeos.

Desde esta perspectiva se entiende que los jóvenes definen la transición a la vida adulta en un entorno caracterizado por la creciente individualización y globalización, pero al mismo tiempo el alcance de la gestión de sus vidas depende de factores tales como las políticas sociales desarrolladas por los Estados, la clase social, el género, la etnia de pertenencia, el contexto socioeconómico, la familia y los valores culturales. Este último elemento no por ser más difícil de objetivar es menos importante. Los trabajos de Castles (2004), Fernández (2006) y Fortin (2005) han puesto de relieve cómo las diferencias observadas en los procesos de abandono del hogar familiar o la división del trabajo familiar por género se explican en función de normas y valores asociados con las diferencias culturales existentes entre naciones que generalmente suelen estar vinculados con las características del "régimen de bienestar".

La introducción del concepto de "curso vital" en lugar del concepto de "transiciones" supone asumir la diversidad de trayectorias así como la naturaleza fragmentaria y reversible de las mismas, ya que se parte de la idea de que los jóvenes transitan en su camino hacia la vida adulta en un largo proceso indeterminado y fragmentario, en el que ellos se relacionan con el entorno y con su propia intimidad a través de un camino de ida y vuelta (trayectorias "yo-yo") (Machado Pais, 2007; EGRIS, 1999; Holdsworth y Morgan, 2006). Por tanto las transiciones ya no se caracterizan por la "linealidad" sino por la "liminalidad", es decir, se trata de procesos que se definen por encontrarse "entre dos estados o situaciones reversibles".

II. El proceso de transición a la vida adulta en los diferentes contextos nacionales e institucionales

Es obvio que las transiciones entendidas como un proceso continuado a lo largo de la vida del joven ("life course") difieren de unos contextos nacionales a otros. De hecho numerosas investigaciones han puesto de manifiesto que los regímenes de bienestar tienen una incidencia diferencial en la definición de las biografías de los jóvenes, ya que los Estados de bienestar deciden sobre la institucionalización de los recursos y las oportunidades a través de las políticas sociales y de juventud.

Partiendo de la ya clásica tipología de regímenes de bienestar definida por Esping Andersen (2000), el IARD (2001) se ha referido a la tipología de Estados de bienestar de Gallie y Paugam (2000) para describir los modelos de políticas de juventud desarrollados por los diferentes Estados de bienestar. De acuerdo con esta tipología, los Estados de bienestar europeos se han clasificado en torno a diferentes clusters por los cuales se definen como "socialdemócrata" (países escandinavos), "liberal" (países anglosajones), "modelo conservador" (modelo centrado en el empleo propio de los países del centro de Europa) y el denominado modelo "sub-institucionalizado" (países mediterráneos).

En los Estados de bienestar denominados "socialdemócratas", los jóvenes consiguen la independencia en una etapa más temprana que en otros países europeos. Esto se debe fundamentalmente a las numerosas oportunidades de empleo y a la próspera economía, combinadas con un generoso Estado de bienestar en políticas económicas de emancipación destinadas a los jóvenes que están en la etapa de formación. Aunque las ayudas económicas no son por sí mismas suficientes para cubrir los costes de la independencia residencial, sí que al menos procuran una base sólida junto con otras fuentes de ingresos para lograr la independencia del joven. En estos países las políticas sociales se centran fundamentalmente en el individuo, lo que junto con las políticas educativas, escasamente segmentadas, dan prioridad a las "elecciones personales". Un buen ejemplo de estas acciones son las políticas de género. Esto incentiva que los jóvenes puedan tomar sus decisiones en un contexto social y económico más favorable para ello que en otros países. Los padres tienen un rol muy limitado en el proceso de emancipación de los jóvenes, aunque en los últimos años ha aumentado la edad media en la que los jóvenes abandonan el hogar de los padres en un país como Dinamarca (Biggart y Walter, 2006). Sin embargo, en el contexto de una larga tradición de un potente desarrollo del Estado de bienestar centrado en el individuo, la sociedad civil tiene un papel muy activo en las políticas de juventud, y el Estado y las instituciones de la sociedad civil cooperan en la definición e implementación de las políticas de juventud. Estos datos nos pueden ayudar a entender el modelo cultural que conjuga la construcción participativa (colectiva) y biográfica (individual) existente en los países socialdemócratas, combinando unas generosas políticas estatales de recursos y oportunidades destinadas a los individuos con la participación de la sociedad civil en la definición de las políticas públicas, lo que ha posibilitado la temprana independización económica y parental de los jóvenes de estos países (Böhnisch et al., 2002).

En el régimen de bienestar liberal, cuyo máximo exponente es Reino Unido, los jóvenes tienen un elevado grado de independencia económica con escaso apoyo económico de las familias de origen gracias al empleo y a las ayudas sociales. El Estado de bienestar británico es muy limitado y se ha caracterizado por la prioridad al mercado frente al Estado o la familia. Esta primacía otorgada al mercado laboral como la principal vía para lograr la independencia ha generado situaciones adversas para muchos jóvenes, que abandonan muy pronto el hogar familiar y el sistema educativo y se refugian en la economía informal, lo que en muchos casos deriva en situaciones de exclusión social. En estos regímenes de bienestar hay una tradición de abandonar el hogar familiar tras los estudios elementales, por lo que las actitudes hacia la educación son meramente instrumentales. Esta situación ha generado un entorno de incertidumbre y creciente riesgo en el que los jóvenes se las "apañan" como pueden para definir sus biografías personales de transición a la vida adulta (Biggart, 2004). El sistema educativo se caracteriza por la organización comprensiva hasta los dieciséis años. Se ha desarrollado un modelo de formación profesional flexible que combina la formación académica con la formación ocupacional. El mercado laboral se caracteriza por un elevado grado de flexibilización y por estar débilmente regulado en términos de cualificación.


Notas:

  • [1]. Este concepto ha sido utilizado en sociología de la juventud en el ámbito de la red internacional EGRIS para definir los comportamientos sociales de los jóvenes que se caracterizan por ser cada vez más fluidos, discontinuos y reversibles en un continuo camino de ida y vuelta. Se trata de estilos de vida que responden más a deseos y a motivaciones personales que a determinismos normativos. Para más información ver: EGRIS (2001), Machado Pais (2000; 2007).
Número de páginas: 5